DE ING. IGNACIO LAGARDA LAGARDA

PIN

Cronista Municipal de Hermosillo.

LA CASA DEL PUEBLO Y EL VITRAL DE FERMÍN REVUELTAS

RAMIRO ARREDONDO-HERNÁNDEZ·VIERNES, 15 DE SEPTIEMBRE DE 2017·

Durante la gubernatura de Rodolfo Elías Calles Chacón de 1931 a 1935 en el sitio que ocupaba la puerta principal del Parque Madero de Hermosillo se construyó un monumento a Jesús García Corona realizado por los artistas Fermín Revueltas Sánchez e Ignacio Asúnsolo, ya que en ese lugar estuvo la casa en donde naciera el 13 de noviembre de 1881 el Héroe de Nacozari. En el extremo oriental del parque se construyó la Casa del Pueblo y el estadio de béisbol Fernando M. Ortiz iniciándose la construcción del complejo que incluiría el mejoramiento del ya antiguo Parque Madero.

Comenzarían en noviembre de 1933 bajo el mando del ingeniero Luis Arturo Romo y sería una réplica del estadio Venustiano Carranza construido en 1914 en la Ciudad de México. El nuevo estadio se terminó en 1934 y la Casa del Pueblo se hizo mediante la Ley No. 15 del 18 de septiembre de 1933 en que el Congreso local aprobó el proyecto del ingeniero Luis Arturo Romo para la construcción de unos edificios públicos que serían conocidos como La Casa del Pueblo en los terrenos que originalmente pertenecieran a un ciudadano de origen francés de apellido Pallet.

De inmediato don Rodolfo Elías Calles Chacón gobernador del estado de Sonora destinó el 57% del presupuesto total de la obra por $108,427.95 la cual vendría a ser inaugurada para el año de 1934. El auditorio de La Casa del Pueblo lucía en la parte interior poniente unos hermosos vitrales diseñados por el gran pintor don Fermín Revueltas Sánchez gracias a las gestiones de don Juan de Dios Bohórquez que llevaría a cabo la contratación de tan magna obra en los talleres de Casa Montaña, S. A. establecidos en Torreón Coahuila desde 1913 y propiedad de don Ramón Montaña.

La revista Stained Glass Association of America con sede en USA en una publicación de Orin E. Skinner sobre los vitrales del mundo cita que el de la Casa del Pueblo ocupa el cuarto lugar mundial por belleza y ejecución. Constaba de tres dípticos de la revolución y conquistas: repartición de tierra, derechos laborales, huelga y libre asociación, y la educación como motor de cambio. El díptico de la izquierda titulado Emiliano Zapata y La Maestra Rural se retomó de dos grandes telones que construyó en 1929 cuando Revueltas fuera maestro de la misión cultural en Campeche y Tabasco.

Adecuado el diseño al vitral Revueltas concibió el díptico sobre el campo, la revolución agraria y la alfabetización cuya vegetación orla a Zapata y la maestra rural. El díptico de la derecha titulado Obrero Muerto y Mitin se aparta de la serenidad de los otros dípticos para fraguar una dinámica de voces, duelo y protesta. Un tercer díptico titulado La Revolución estaba compuesto por dos grandes manos, una que rompe las cadenas de opresión y la otra que levanta la tea encendida en señal de lucha complementada por la figura de un obrero esgrimiendo una bandera rojinegra.

Como remate de ambas composiciones aparece un medio sol de mirada severa, que funge cual juez solemne. A partir de éste diseño Fermín Revueltas recuperaría el uso de los elementos compositivos de sus murales, las diagonales y los triángulos, así como el dominio de los colores intensos en las escenas de lucha. La Casa del Pueblo fue durante 38 años de 1938 a 1946 la cuna regional y el cuartel general estatal del Partido de la Revolución Mexicana y del Partido Revolucionario Institucional de 1946 a 1972 y de todos sus organismos sectoriales como la CTM, CROC, CNOP y CNC.

En 1972 La Casa del Pueblo fue demolida con todo y estadio borrando de la memoria popular el sitio donde los hermosillenses hicieran tradición del juego de pelota. Nuevos estadios en proyecto por el gobernador Faustino Félix Serna fueron el argumento para demoler aquellos inmuebles que acumulaban más de 60 años de vida. En 1975 la señora María del Socorro Gándara de Biebrich esposa del gobernador Carlos Armando Biebrich Torres inauguró ahí mismo el Parque Popular Infantil que además de columpios contenía aparatos de diversión mecánica, fijos.

Texto original de Ignacio Lagarda Lagarda

Fuentes: Surián Carla, Fermín Revueltas Constructor de Espacios, Editorial RM e INBA de Mexico

Lagarda Lagarda Ignacio, Herrera Gil Fernando, Hermosillo a través de las fotos 1852 – 2012, Edición digital.

https://www.facebook.com/notes/el-camino-real-de-tierra-adentro-antropolog%C3%ADa-arqueolog%C3%ADa-e-historia/la-casa-del-pueblo-y-el-vitral-de-ferm%C3%ADn-revueltas/1437985942952999/

ESTATUAS, MONUMENTOS, BUSTOS, ESCULTURAS Y ALTORELIEVES EN HERMOSILLO

Fotografías: Javier Yanajara Mora

Carlos Martínez Assad señala que “un monumento o una estatua nos habla mucho más del estilo artístico en el que fue creado. Nos habla sobre una identidad en formación, un contexto político en el cual se trataba de exaltar la cuestión patriótica, asimismo, revive la cuestión ideológica de una sociedad”. 1

Natalia Fernández, investigadora del Departamento de Escultura de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del País Vasco, concluye que el mobiliario y la escultura para la ciudad constituyen elementos esenciales, no sólo para aportar una imagen actualizada y funcional, sino también para que el espacio público sea significativo y referido a la comunidad, a través de un modo de comunicación y expresión que contiene valores y conceptos sociales y culturales. “Desde esa perspectiva”, declara, “su valoración puede dar lugar a su integración en el proyecto urbano como una parte consustancial”. 2

A lo largo del siglo XIX la construcción de monumentos se convirtió en una actividad continua de los nuevos estados nacionales, pues se veía a las esculturas conmemorativas como un instrumento clave para instaurar, y a la vez celebrar, a héroes y sucesos significativos del pasado de dichos estados.

En un estudio sobre el caso francés, Maurice Agulhon bautizó este fenómeno como “estatuomanía”, término que da cuenta de la actividad obsesiva de poner a la nación en imágenes y de erigirlas en espacios públicos con materiales durables y nobles, como el mármol y el bronce. 3

El término estatuomanía se usa para referirse al proceso de monumentalismo excesivo y de decorado urbano que se dio durante el porfiriato, a fin de incluir estatuas de héroes de sucesos históricos en todo el país. También para referirse a la etapa escultórica de la época finisecular en Europa y América, caracterizada por la consolidación de la burguesía, el triunfo de las repúblicas liberales y la segunda revolución industrial. 4

La propagación del nacionalismo en México se hizo presente por medio de la estatuomanía hacia 1888, mediante la cual se buscó reafirmar la identidad y unidad de los mexicanos, fomentando y cultivando la erección de estatuas.

1 Martínez Assad, Carlos. 2005. La patria en el Paseo de la Reforma. México: FCE.

2 El mobiliario urbano y las esculturas públicas, elementos determinantes del espacio común.

http://www.interempresas.net/Equipamiento_Municipal/Articulos/103386-El-mobiliario-urbano-y-las-esculturaspublicas-elementos-determinantes-del-espacio-comun.html

3 Gutiérrez C. Andrés Abraham. Abreviaturas del poder porfirista en el espacio urbano hermosillense. Región y sociedad vol.28 no.65 Hermosillo ene./abr. 2016. 4 Ibid.

En 1889, en Hermosillo, los gobernadores porfiristas de Sonora, Ramón Corral y Luis Emeterio Torres, se encargaron de darle seguimiento a tal convocatoria y eligieron como héroes a los caudillos Ignacio Pesqueira García y Jesús García Morales y colocaron sus estatuas en el palacio de gobierno, donde se encuentran en la actualidad.

Ambos personajes políticos habían participado en la guerra de reforma, en la intervención extranjera y el segundo imperio. El primero murió en 1886 y el segundo en 1883, por lo que estaba muy vigente el sentido de conmemorar su vida y obra.

Para la creación de las esculturas de los dos insignes sonorenses se recurrió a Henry Alciati, un escultor de origen franco-italiano nacido en Marsella, Francia, con residencia en México desde 1889, como maestro de la Escuela Nacional de Bellas Artes. En 1891 fue encargado por el gobierno mexicano para crear estatuas de héroes nacionales para el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México y en 1910 realizó la escultura del Ángel de la Independencia.

También se edificó una estatua en honor a Miguel Hidalgo, en el marco de los festejos del centenario de la Independencia en 1910, para lo que se formó el Comité de Suscripción Popular Pro-monumento del padre Miguel Hidalgo. Sin embargo, poco después el encargo lo asumiría la Comisión del Centenario.

La estatua de Hidalgo fue proyectada desde 1908 por el arquitecto italiano Aquiles Baldassi, un comerciante italiano e ilustre artista del mármol que también elaboró el plano de la fachada de la catedral metropolitana de Hermosillo.

El 15 de septiembre de 1910, en el marco de los festejos del centenario de la Independencia, se inauguró el jardín Hidalgo, ubicado en la calzada Centenario, frente al lado norte de la plaza Zaragoza. Al día siguiente, en un acto simbólico, fue colocada la primera piedra de lo que sería el monumento ya encargado a Baldassi, cuya base sería de mármol de Carrara, Italia, y la estatua de bronce.

El 1 de julio de 1914, la estatua de Hidalgo fue derribada por un rayo, no obstante de haber caído de la base por la fuerza de la descarga eléctrica, el monumento no sufrió daño de consideración alguno, solamente se le desprendió la nariz.

En 1923, la estatua de Hidalgo, previa reparación de la nariz por el ingeniero José Aguilar, propietario de la Fundición de Sonora, fue removida e instalada en la plaza Hidalgo por la calle Tampico (Obregón), entre Porfirio Díaz (Garmendia) y Yáñez, sobre un pedestal de mármol cercado de balaustres de fierro vaciado terminados en afiladas puntas, al tiempo que la orquesta de Alberto Anguiano tocaba la marcha Zacatecas.

A finales de los años cincuenta, la estatua fue removida a la Plaza 16 de septiembre, localizada por la calle Garmendia y Colima (Gastón Madrid), y en los años 2000 fue de nuevo reinstalada en la Plaza Hidalgo.

Las primeras tres estatuas en Hermosillo reforzaron el elemento histórico, haciéndolo público y resaltaron así a los héroes distinguidos de la época. Se trataba de preservar la memoria del pasado, medio para la gestación de la identidad nacional.

En 1937, al remodelarse el parque Madero, Ignacio Asúnsolo y Fermín Revueltas realizaron un trabajo escultórico sobre Jesús García Corona, consistente en una figura poliédrica de color blanco, al que la población llamó “El pan de azúcar”.

En 1940, a iniciativa del diputado constituyente Juan de Dios Bojórquez y apoyado por un grupo de hermosillenses, se erigió en el parque Madero un busto elaborado por Ignacio Asúnsolo, como justo homenaje al músico y compositor sonorense Rodolfo Campodónico.

En 1947, con motivo de la inauguración del cine-teatro Sonora, en su vestíbulo interior se instalaron dos estatuas vaciadas en yeso de las diosas romanas Minerva y Diana Cazadora, realizadas por el escultor Francisco Castillo Blanco. Ambas son hijas del Dios Júpiter y de Metis (la Prudencia), en el caso de Minerva, mientras que la madre de Diana es Latona, diosa de la noche.

La escultura de Minerva, la diosa Atenea en la mitología griega, además de ser considerada como diosa de la sabiduría y las artes, también es la patrona de las técnicas de la guerra y protectora de Roma, fue ataviada con yelmo, escudo y lanza.

La escultura de Diana, la diosa Artemisa en el mito griego, se presenta como amazona, con arco, carcaj y acompañada de un perro. Es la diosa de la caza y protectora de la naturaleza y la luna.

Años después de haber cerrado el Cine Sonora, fueron restauradas, luego fueron donadas a la Universidad de Sonora; hoy forman parte de su acervo cultural y se encuentran en su Sala de Historia del Museo Regional.

En 1951, se instaló un monumento a Benito Juárez en la esquina de los bulevares Rodríguez y Encinas, cuyo pedestal era un enorme monolito con asta bandera que llevaba un águila en alto relieve al centro.

En 1948, al cerrarse el hospital civil localizado en la esquina de Jesús García y Elías Calles, fue derribado y en su lugar fue construido un kínder en 1950 y frente a éste se instaló un monumento al globo terráqueo conocido como El Mundito, que hasta la fecha sigue en el mismo lugar, sin una simpática escalera a su alrededor.

A las 11:00 hrs. de la mañana del 6 de febrero de 1952, con el marco del coro universitario interpretando obras de Wolfgang Amadeus Mozart y Ludwig Van Beethoven, fue inaugurado, al interior del edificio del museo y biblioteca de la Universidad de Sonora, un monumento en honor del general Abelardo L. Rodríguez. El autor de la magna obra fue Ignacio Asúnsolo.

El 10 de mayo de 1955, en un portentoso evento ceremonial y ante la presencia de cientos de hermosillenses encabezados por el gobernador Ignacio Soto, fue inaugurado el hemiciclo a la madre en la plaza frente a la Universidad de Sonora (Hoy Emiliana de Zubeldía). El monumento, obra de Ignacio Asúnsolo, fue construido por el contratista Graciano Landeros Nuño, dirigido por los arquitectos Gustavo Aguilar y Felipe Ortega.

La placa contiene el pensamiento ganador de un concurso conmemorativo infantil: “Madre, eterno y sagrado amor.”

El acto fue amenizado por la Banda de Música de la Universidad de Sonora, que dirigió el Mayor Isauro E. Sánchez Pérez.

A finales de los años 50 se inauguró la Clínica del Noroeste en la esquina de Yucatán (Colosio) y Juárez, donde se le incluyeron unos alto relieves con imágenes de la medicina, de Francisco Castillo Blanco, que aún existen en sus paredes.

En junio de 1959, el gobernador de Sonora Ignacio Soto inauguró el primer kínder en Hermosillo ubicado en uno de los cruceros más importantes de la capital sonorense, Boulevard Rodríguez y las calles Jalisco y Rosales.

La guardería recibió el nombre de Caperucita Roja, en alusión al cuento infantil universal de Charles Perrault (París; 12 de enero de 1628 – ibídem; 16 de mayo de 1703), escritor francés, principalmente reconocido por haber dado forma literaria a cuentos clásicos infantiles como Piel de asno, Pulgarcito, Barba Azul, La Cenicienta, La bella durmiente, Caperucita Roja y El gato con botas.

En el patio del edificio se develó una escultura de la Caperucita Roja, del maestro Francisco Castillo Blanco, vaciada en cemento, composición en la que aparece la niña ataviada con su caperuza, cargando el cesto en el que lleva comida a su abuela; junto a ella, el lobo la rodea en plan de acecho. Desde el año 2012 el lugar se destinó para las nuevas instalaciones de Radio Universidad y la estatua continúa en su sitio original.

En 1960, el hemiciclo y el monumento a la madre fueron trasladados a una plaza con ese mismo nombre a la colonia Olivares.

En 1961, se instaló en el bulevar Rodríguez la estatua del presidente de México Abelardo L. Rodríguez, del escultor Julián Martínez Sotos.

En 1962 se instaló, en el bulevar Rodríguez, la estatua del presidente de México Adolfo de la Huerta Oriol, obra de Federico Canessi.

En 1963 se instaló, en el bulevar Rodríguez, la estatua del presidente de México Álvaro Obregón Salido, autoría de Julián Martínez Sotos.

En 1964 se instala la estatua ecuestre de Eusebio Francisco Kino, de la autoría de Julián Martínez Sotos, Moisés del Águila y Julio Barrera. Primero se colocó en el bulevar Kino y el periférico Norte, años después se reubicó kilómetros al norte por la carretera internacional No.15 a la altura del Tecnológico de Monterrey y en los años 2000 se reinstaló en el atrio de la catedral metropolitana.

En 1965 se instala la estatua ecuestre del explorador Juan Bautista de Anza, en la confluencia de los bulevares Rodríguez y Encinas y se retira de ese lugar la estatua de Benito Juárez, para reinstalarla en el jardín Juárez y e n el 2014 fue retirada e instalada en los jardines del centro de gobierno, en el paseo Río Sonora.

En 1965, en la confluencia de los bulevares Rodríguez y Morelos, se instala un busto del héroe de la Independencia José María Morelos y Pavón, elaborado por Julián Martínez Sotos.

En 1965 se erigió un monumento a los Niños Héroes de Chapultepec, consistente en una plaza en las calles Rosales y Oaxaca a un lado del museo y biblioteca de la UNISON.

El mismo 1965 se construyó la plaza de los Tres Pueblos, en homenaje a Suaqui, Tepupa y Batuc, que sucumbieron bajo las aguas de la presa “El Novillo” en 1962. La obra consiste en el frontispicio de la iglesia de Suaqui, traída pieza por pieza y reinstalada por el bulevar Vildósola, en Villa de Seris.

En 1967 se instala, en el parque Madero, exactamente en el lugar donde había nacido, la estatua de Jesús García Corona, realizada por Julián Martínez Sotos.

En 1967 se instaló, en el bulevar Rodríguez, la estatua del presidente de México Plutarco Elías Calles, del maestro Ignacio Asúnsolo.

Ese mismo año se instala, frente a las oficinas del DIF estatal, calles Matamoros y Aguascalientes, el monumento-fuente de los niños jugando, del yucateco Melesio Humberto Peraza y Ojeda. Fue cambiado a las oficinas de UNACARI, colonia Bugambilias y después a las mismas oficinas, en periférico oriente en La Sauceda.

En 1972, en la escuela primaria Club de Leones No. 5, se instala un busto de Benito Juárez García, donado por los miembros de dicho club en Hermosillo.

En 1979, el monumento a los Niños Héroes de Chapultepec es reubicado a las calles Gómez Farías y Justo Sierra y en su lugar se construye la plaza a los 100 años de Hermosillo como capital del estado, con un monumento de cien cilindros acomodados hacia arriba. Es de los arquitectos Salvador Hernández y Oscar Romo Salazar y el ingeniero Fermín Villalba.

Ese mismo año de 1979, el busto de Rodolfo Campodónico que estaba en el parque Madero, es reubicado a la esquina de las calles Serdán y Rosales, frente al edificio Banco de México.

También en 1979 se erige la estatua en honor al policía de tránsito Enrique Morales Alcántar “Moralitos”, autoría de José Balderrama Orduño, frente a la escuela Alberto Gutiérrez, por las calles Rosales y Sonora.

En 1981, en el marco de la IV Reunión de la República, se inaugura la estatua a Venustiano Carranza, de Luis Sanguino, localizada por el bulevar Vildósola frente a la Casa de la Cultura, en el vado del Río Sonora. Actualmente se encuentra en el parque Centenario de la colonia Hacienda de la flor.

RECUENTO

Al año 2018, existen en Hermosillo 115 obras, entre las cuales hay: 46 bustos, 35 estatuas, 22 monumentos, 7 esculturas y 5 altorrelieves.

Entre todas, están representados: animales, presidentes de la república, héroes, sacerdotes, poetas, ciudadanos, gobernadores del estado, maestros, caudillos yaquis, diosas romanas, astrónomo, barrio, beisbolista, benefactores, bolero, símbolo bombero, boticario, candidato a la presidencia de la república, científico, cápsula del tiempo, la ciudad, ciudadanos, club social, danzantes, comerciante, defensores de derechos humanos, escuela, explorador, fundadores, filósofos, profesores, líderes campesino y obrero, locutor, músico, personaje literario, policía, revolucionario, santos, la tierra, héroes, el juego infantil, la locomotora, la madre, músico, los niños, la patria, poetas, la medicina, los pueblos, las religiones, el reloj, un revolucionario, los sacerdotes y una santa.

Número de representaciones:

Dos veces: Jesús García Corona (Héroe de la humanidad), Benito Juárez García (Presidente de México).

Tres veces: Juan Navarrete y Guerrero (sacerdote y obispo de Hermosillo); Abelardo L. Rodríguez (Presidente de México, gobernador del estado y benefactor), Plutarco Elías Calles (Presidente de México, gobernador del estado), Álvaro Obregón Salido (Presidente de México), La madre (Símbolo universal), Los niños (Símbolo universal), La medicina (Símbolo universal), El reloj (Símbolo universal).

Dos veces: el Danzante del venado (símbolo sonorense), Eusebio Francisco Kino (Sacerdote jesuita), José María Mórelos y Pavón (Héroe de la Independencia), Luis Donaldo Colosio (Candidato a la presidencia de México), Sor Juana Inés de La Cruz (Poeta);

Una vez: Abigael Bojórquez, Adolfo De La Huerta Oriol, Agustina Rivas Nuñez, Aída Súllivan De Rodríguez, Alberto Einstein, Alberto Estrella Miranda, Alí Chumacero, Alonso Vidal Balbasto, Ángel Moroni, Antonio M. Rodríguez Arvizu, Antonio Sánchez Ibarra, Bolero, Borrego Cimarrón, Caballo, Caperucita Roja, Cápsula del tiempo, Carlos Quintero Arce, Centenario como capital, Club Rotario, Defensor de los derechos humanos, Diana cazadora, Edgar Morín, El Buen pastor, El Pensador, El Volantín, El vuelo del Fénix, Emiliana de Zubeldía, Emiliano Zapata, Enrique Morales Alcántar “Moralitos”, El maestro, Fausto Soto Silva, Francisco I. Madero, Fundadores, Gustavo Hodgers Rico, Héctor Espino, Herminio Ahumada Ortiz, Ignacio Pesqueira, Ignacio Soto, Ignacio Zaragoza, Jaime Salcido Lizárraga, Javier De León, Jesús García Morales, José Lafontaine, José María Leyva “Cajeme”, Josefa Ortiz de Domínguez, Juan Bautista De Anza, Juan Francisco Meza Galaviz, Juan Maldonado Waswechia “Tetabiate”, Juan Ruiz De Alarcón, Lázaro Cárdenas del Río, La Minerva, La locomotora, Mariano Hurtado, Matías Cazares, Miguel Hidalgo y Costilla, Monumento a mi barrio, El Mundito (Globo Terráqueo), Norberto Ortega, Nuestra patria victoriosa, Papelerito, Peces y gota de agua, Ramón Gil Samaniego, Raúl Plascencia Villanueva, Rodolfo Campodónico, Rostros desconocidos, Sagrada Familia, Salto de peces, Santa Rita de Casia, Sirena de bomberos, Toro, Tres Pueblos, Trinidad Sánchez Leyva, Venado, Venustiano Carranza.

Escultores:

Los artistas que han realizado algunas de las obras son: Arq. Héctor Jiménez, Alfredo Velarde González, Hugo Darío Ruiz Rosas, Ángel Cruz, Aquiles Baldassi, Arq. Fernando Landgrave, Arq. Salvador Hernández, Arq. Oscar Romo Salazar, Ing. Fermín Villalba, Balderrama Escultores, Marlon Balderrama Monge, Jay y Bárbara Brost, Ciro Sotelo Cruz, Ed Mell, Enrique Alciati, Federico Canessi, Francisco Castillo Blanco, Guadalupe Peñúñuri, Hugo Darío Ruiz Rosas, Ignacio Asúnsolo y Fermín Revueltas, José Balderrama Luque, José Balderrama Orduño, Julián Martínez Sotos, Moisés del Águila, Julio Barrera, Luis Sanguino, Melesio Humberto Peraza y Ojeda, Pedro Calles Encinas, Salvador Hernández, Oscar Romo Salazar, Fermín Villalobos y Víctor Gutiérrez.

Curiosidades:

En las oficinas de la Fundación esposos Rodríguez, hay un par de bustos pequeños de Abelardo L. Rodríguez y Aída Sullivan de Rodríguez, sus benefactores.

En la esquina de la tienda La Nueva Lagunilla en las calles Guerrero y Morelia, hay un busto de la señora Agustina Rivas Núñez, propietaria de la tienda, que sus familiares mandaron hacer y lo colocaron.

Dentro de una vitrina que se encuentra en el Instituto Tecnológico de Hermosillo hay una pequeña estatua del poeta, ensayista y editor nayarita Alí Chumacero, que le fue entregada al instituto durante el XXVIII Festival de Arte y Cultura de los institutos tecnológicos de México, celebrado en Tepic, Nayarit, el año 2008.

En el salón constitución del palacio de gobierno hay unos bustos de Álvaro Obregón Salido y Plutarco Elías Calles que nadie sabe de qué época son ni quién los hizo.

En el panteón Bethania hay un busto en la tumba del señor Antonio M. Rodríguez Arvizu.

En el panteón San Agustín de la calle Yáñez, hay un busto en la tumba de Ramón Gil Samaniego.

En la zona rural del municipio solo hay dos obras: Un busto de Eusebio Francisco Kino en la plaza principal de Bahía Kino Pueblo y una estatua del líder campesino Trinidad Sánchez Leyva en la plaza principal de Miguel Alemán.

A finales de los años 60, en la esquina de las calles Bavispe y Javier Mina se erigió un busto al poeta y periodista Facundo Bernal López “el Gato con cuello”, nacido el 16 de octubre de 1883 en el barrio Las Pilas de Hermosillo. Facundo estudió en el Colegio Sonora hasta el cuarto grado de primaria. En 1913 se exilia en Los Ángeles, California y en 1925 regresa a Mexicali, B.C, donde se instala hasta su muerte a los 79 años, ocurrida el 2 de enero de 1962. Es autor del poema al menudo que se exhibe en una de las paredes del mercado municipal de Hermosillo. En el lugar del busto se construyó una plazuela con un kínder con el nombre del poeta y su busto desapareció.

El busto de Jesús García Corona que por muchos años permaneció en la escuela de Artes y Oficios “Jesús García” localizada por la calle Rosales, fue reinstalado en el plantel del ICATSON en la esquina de Perimetral Oeste y Solidaridad.

En la sala de Historia del Museo Regional de la Universidad de Sonora se encuentran dos bustos pequeños de José María Leyva “Cajeme” y Juan Maldonado Waswechia “Tetabiate”; un monumento a la madre que por años estuvo colocado en el lobby del museo y biblioteca de la misma universidad y una réplica del rostro cuando recién falleció el obispo de Sonora Juan Navarrete y Guerrero.

En las oficinas del Archivo Histórico del Estado hay un busto de Josefa Ortiz De Domínguez.

En la Escuela Niños con Discapacidad, Olivares y Camelia, hay un busto del profesor Juan Francisco Meza Galaviz.

En la biblioteca del museo de la Universidad de Sonora hay dos bustos, uno de Juan Ruiz de Alarcón y otro de Sor Juana Inés de la Cruz.

La estatua al maestro, más bien a la maestra -porque representa a una mujer llevando a una niña y un niño de la mano que llevan un libro cada uno-, que estuvo en la Plaza Fátima en Reforma y Tamaulipas, ha desaparecido.

En las oficinas de la Comisión Estatal de Derechos Humanos del bulevar Luis Encinas y Solidaridad, hay un busto de Raúl Plasencia Villanueva, ex presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos que él mismo mandó hacer 32 y colocó en cada oficina estatal del país. Un exceso de egocentrismo.

En el frontispicio de la casa particular de la esquina de Yáñez y bulevar Luis Encinas, hay dos pequeños bustos de unos rostros desconocidos.

En el palacio de gobierno, a principios del siglo XX estuvieron colocados dos bustos de personajes de la historia que no se han podido reconocer.

En la Escuela de Artes y Oficios “Jesús García”, calle Rosales, a finales de los años sesenta, el ingeniero Mario Yeomans Martínez develó el busto de un personaje hasta ahora no reconocido.

La estatua de Benito Juárez que se colocó el año 2000 en el parque frente al poder judicial estatal, donde hoy es la Plaza Bicentenario, fue colocada en el jardín Juárez, y la que estaba en ese jardín, colocada en el Centro de gobierno.

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PRIMEROS SUPERMERCADOS EN HERMOSILLO

Ignacio Lagarda Lagarda

Cronista Municipal de Hermosillo

El supermercado es un establecimiento comercial de venta al por menor en el que se expenden todo género de artículos alimenticios, bebidas, productos de limpieza, etc., en el que los clientes que entran lo recorren con un carrito o cesta, en el cual van guardando los productos que desean comprar. Los productos están distribuidos por secciones: aseo, alimentos frescos, alimentos congelados, bebidas, básicos del hogar, cuidado personal, etc. Estas a su vez se organizan en pasillos clasificados por su naturaleza (galletas, cereales, frutas, carnes, etc). El cliente realiza el pago en cajas que se encuentran situadas generalmente en las salidas del establecimiento.

Los muebles con estantes donde se exponen los productos se denominan góndolas y su lateral, cabecera de góndola. Por su parte, los productos congelados y lácteos se exponen en arcones frigoríficos.

Hay varios tipos de supermercados: Los minimercados, los hipermercados, los hipermercados compactos y los super centros, que son los más grandes de todos.

Los minimercados son aquellos que cuentan sólo con un número básico de productos.

Un hipermercado tiene una superficie de venta de más de 2500 m², realiza sus operaciones comerciales en régimen de autoservicio ofreciendo productos no tan comunes como indumentaria y calzado, comidas elaboradas, productos importados o gourmet, elementos para automotores, elementos de decoración, etc. y pago de un solo acto en las cajas de salida y que dispone de un gran espacio de estacionamiento.

El primer hipermercado europeo fue creado por Carrefour en 1963, en Sainte-Geneviève-des-Bois (Essonne) —población del área metropolitana de París—.

El hipermercado compacto es un establecimiento de superficie mediana, que posee una línea completa de alimentos, además de una pequeña selección de mercancías generales. Por lo general están ubicadas en zonas comerciales, barrios residenciales y pequeñas ciudades.

El Supercentro es de gran superficie desde los 10 000 m²., con mayor énfasis en las mercancías generales, además de poseer una línea completa de supermercado.

La expresión “super” proviene de los estudios de Hollywood de los años 20 que denominaban con esta expresión a sus películas para denotar grandeza y superioridad. Se hizo tan famosa esta expresión que se utilizaba en todo el mundo. La empresa del supermercado que empezaba a nacer hizo suyo también esto del “super” y que unido a mercado quedó formulado este nombre: “Supermercado”.

El carrito de compras fue inventado en 1937 por Sylvan N. Godman, propietario de la cadena de ultramarinos Standard/Piggly Wiggly, en Oklahoma (EE UU). La creación de este elemento fue porque el propietario fue consciente de que era muy incómodo para los clientes llenar las bolsas hasta arriba ya que era difícil andar y las bolsas se rompían. Para facilitar las compras, ideó un carro, este consistía en una silla plegable a la que coloco unas ruedas y una cesta de alambre sobre ella.

El primer supermercado del mundo fue fundado en Memphis, Tennessee por Clarence Saunders el 16 de septiembre de 1916 con el nombre de Piggly Wiggly (cerdito ondulado).

La primera tienda de autoservicio nació en México, D.F. el 9 de marzo de 1945 con el nombre de Supermercados, S.A. (Sumesa) que llegó a tener 35 unidades en aquella metrópoli.

Los primeros supermercados en Sonora fueron Mercados Zaragoza (MZ) que tenía sucursales en Navojoa, Obregón, Huatabampo, Empalme y Guaymas y Abarrotera Tamaura en Navojoa.

Supermercados en Hermosillo

La Cosalteca

Uno de los primeros supermercados en Hermosillo fue La Cosalteca creado como tienda de abarrotes en 1898 por José T. Mazón Salazar y sus hijos que en los años sesenta del siglo XX se convirtió en auto servicio. La Cosalteca estaba localizada junto a una tienda de ropa y calzado de la misma familia y con el mismo nombre por la calle Vildósola (Elías Calles) entre Matamoros y Guerrero frente al mercado municipal. La tienda fue la pionera en productos delicatesen e importados.

El jueves 7 de enero de 1960, la Cosalteca se anunciaba así en un periódico local:

“Especiales de fin de semana La Cosalteca, llene su despensa y ahorre con estas verdaderas oportunidades.

Carnes frías:   Jamón corona de primera kilo  $23.00.,  tocino de lonja  kilo $ 16.00.,  winnies  para hot dog  kilo  $9.00,  Bolonia de primera kilo  $8.00., gallina gorda de granja kilo  $10.00.,

Llene su despensa y ahorre con estas verdaderas oportunidades:   Frijol azufrado nuevecito kilo $1.80., frijol garrapata crisolado kilo $2.00.,  arroz extra última cosecha kilo  $1.90.,  manteca POPO paquete de 1 kilo  $6.70.,  manteca  Popo, paquete de medio kilo  $3.35.,  jabón Colgate rosa gigante $0.95., jabón detergente a granel kilo  $4.00., Sardina Jarochita lata de 142 gms. $1.40., salmoncito Mugal lata de 300 gms. $1.70., leche Clavel tamaño grande lata $1.85., leche Clavel lata chica dos latas por $ 1.85., puré de tomate Del mar lata de 250 gms. $0.90., aceite Canario botella de 1 litro  $7.25., sal Cisne paquete grande $1.60., salsa brava Bufalo botella  $0.95., café Superior nuevo kilo $ 10.00, papel sanitario calidad fácil, marca Petalo  $0.95., chile jalapeño Cumbre lata de 250 gms.  $1.25.,  avena con loza  paquete grande $6.90., Nescafé frasco tamaño grande de precio normal de $13.90, en esta especial a sólo $12.00., jugo de uva  Vitauva en verdadera especial tamaño familiar botella $5.25., de un litro botella $4.40.,  de medio litro botella $2.60.,  lata de 400 gramos  $1.50., jugos de frutas surtidas lata de 200 gramos  $1.00., Aproveche nuestro servicio de entrega a domicilio y recuerde, para su comodidad los sábados abrimos de las 8 a las 20 horas.

Los clientes de esa época recuerdan que Atanasio López, responsable de la carnicería les regalaba “Bolonia” a los niños. La Cosalteca cerró en 1994.

Mercados Insurgentes (MINSA)

Nacieron como tienda de abarrotes propiedad de la familia Durazo Martínez, en la en la esquina de Jesús García y Morelia, frente al parque El Mundito, que colindaba por la Morelia con la casa de don Eduardo Ochoa y por la Jesús García con la “Casa R. Baca”.

Después creó una sucursal como tienda de autoservicio localizada en la esquina de las calles en Revolución y Colima (Gastón Madrid), a un costado del Café Mejor, frente a la Escuela Ángel Arriola.

La sucursal de Jesús García y Morelia se cambió convertida en tienda de autoservicio una calle hacia el sur en la cuadra de las calles Jesús García entre Serdán y Elías Calles (hoy en día un billar).

“Después de misa, vaya a MINSA “, decía el anuncio en el panfleto que entregaban en la capilla del Carmen después de una larguísima misa de 12 en latín.

Finalmente MINSA abrió una sucursal en la esquina de las calles Reforma y Bulevar Hidalgo, ya con el modelo de minimercado donde los clientes usaban carritos, y aunque vendían diversos productos importados, distaba mucho de ser un supermercado tipo norteamericano.

Mercados MINSA, tuvo otra sucursal en la esquina de las calles 16 de Septiembre y Fronteras (Hermenegildo Rangel Lugo) en la colonia Cinco de Mayo, contiguo a la casa de la familia Durazo Martínez y una más en la esquina de Yáñez y Veracruz.

Los Mercados Insurgentes fueron los primeros con el concepto de auto servicio.

Supermercado Londres (Sumelon)

Propiedad de Juan Gurrola y su esposa doña Chelo Bustamante nació en la colonia Centenario por la calle Londres de la cual adoptó su nombre. Con el tiempo sustituyó al Mercado Insurgentes de las calles Reforma y Bulevar Hidalgo

Al Mercado Londres los hermosillenses lo apodaban cariñosamente “Morecaro Londres “.

Minimax (Maxim)

La historia de este supermercado comenzó a principios de 1960, cuando los hermanos Pedro, Agustín, Federico y Roberto Valenzuela Trujillo, oriundos de Sahuaripa hijos de Federico Valenzuela Galindo, inauguraron un establecimiento al que llamaron Almacenes Laval S. A. de C. V., una  tienda mayorista, donde ofrecían al mayoreo y menudeo abarrotes, frutas, verduras, huevo, jabones, y muchas cosas más para comercios de mediano nivel, que pretendían ser supermercado, con el nombre comercial de La Canasta-Mayorista, localizado en la planta baja del hotel Laval en la esquina de Juárez y Monterrey.

Fue tan rápido su crecimiento como mayoristas que los propietarios optaron por abrir un novedoso supermercado en un edificio con un costo de varios millones de pesos diseñado por el Arq. Daniel Marín Botello y bajo la gerencia del C.P. Miguel Ángel Jiménez García, llamado Minimax que fue abierto al público a las 10 am del día 7 de diciembre de 1963 en la esquina de los bulevares Eusebio Francisco Kino y Valentín Gómez Farías. El moderno supermercado fue considerado como el más moderno de la costa del Pacífico.

Con Minimax nació el primer supermercado tipo norteamericano en Hermosillo donde los clientes caminaban por los amplios pasillos con la mercancía perfectamente ordenada en un edificio refrigerado echando las cosas al carrito.

El sábado 29 de mayo de 1965, Minimax se anunciaba así:

Sus pesos rendirán mas y mas economizando con las ofertas de quincena de “Minimax”. Calabacitas seleccionadas $ 0.50 kilo., lechuga fresquecita $ 0.50., frijol garrapata $ 2.20 kilo., blanqueador Purex (botella plástica de 1 litro) $ 3.75., gelatina Jello chica $ 1.00.

El supermercado Minimax era un concepto que venía de la ciudad de México donde, en 1962 había siete sucursales. Los supermercados Minimax pretendían hacerle competencia a Sumesa y a Aurrerá, el primer y segundo supermercado en la ciudad de México respectivamente, pero sucumbieron en 1967.

A partir de entonces la sucursal en Hermosillo pasó a llamarse Maxim.

Súper La Canasta

Tres años después de inaugurar Minimax, en 1966, los hermanos Valenzuela Trujillo constituidos en un grupo económico familiar, inauguraron el negocio cuya razón social era Servicios Alimenticios de Hermosillo, S. A., conocido comercialmente como Súper La Canasta, localizado en bulevar Luis Encinas y Olivares, frente a las instalaciones del canal XEWH TV6, con el concepto de un pequeño minimercado con la imagen de unas barras rojas y blancas diseñadas por el dibujo publicitario René Manning, recién llegado de la ciudad de México en 1969, donde había trabajado en Publicidad Ferrer. La publicidad de La Canasta estaba bajo la supervisión del Lic. Ignacio Cadena Beraud propietario de la agencia publicitaria Cadena Beraud Publicidad.

Súper La Canasta tuvo una sucursal por la calle Juárez frente al IMSS.

Súper Gigante

Propiedad de la familia Cocker Ponce (Gilberto Cocker y una hija de don Guillermo Ponce) estuvo localizado en Bulevar Luis Encinas y Jalisco.

Tuvo sucursales en Villa de Seris y en Olivares y Nogales.

Fue vendido a la cadena sinaloense Súper Ley.

Súper Veracruz

Minimercado propiedad de la familia Cubillas fue de efímera existencia, estaba localizado en la esquina de Veracruz y Yáñez

Comercial VH

En septiembre de 1971, las empresas Mercados del Noroeste, S. A., propietaria de Minimax (Maxim) y de Servicios Alimenticios de Hermosillo, S. A., propietaria de La Canasta se fusionaron para crear la empresa Comercial VH, S.A. de C. V. que inauguró dos supermercados VH en Hermosillo: VH Pitic –donde anteriormente estuvo Minimax-Maxim y VH Seguro por la calle Juárez una cuadra al norte de las instalaciones del IMSS.

El 3 de noviembre de 1971, con la representación del gobernador del estado Faustino Félix Serna, el secretario general de Gobierno Ángel López Gutiérrez, cortó el simbólico listón instalado en la puerta principal en punto de las 20:45 horas del Centro Comercial V.H. localizado en la manzana formada por la avenida Reforma y los bulevares Navarrete y Luis Encinas con el supermercado VH Centro como tienda ancla. Había nacido el grupo Comercial VH.

En ese instante cristalizaron en realidad los anhelos largo tiempo acariciados por los hermanos Valenzuela Trujillo: Dotar a Hermosillo y los hermosillenses de un centro comercial acorde con el progreso alcanzado.

Este fue el primer centro comercial en el estado con las características del gran comercio: área destinada especialmente para la venta, diversidad de productos por departamento y estacionamiento para los clientes. Además se ubicaban alrededor de la superficie de la unidad de VH, locales comerciales ofreciendo mercancías y servicios adicionales en una superficie mayor a los 6 mil metros cuadrados. Fue el primer establecimiento comercial en Hermosillo que empleó 300 trabajadores, convirtiéndose en la cadena más grande del noroeste del país.

En 1974 comenzó la expansión de unidades por territorio sonorense, inaugurando la primera tienda en la ciudad de Nogales, en un área de 4,000 metros cuadrados.

En Hermosillo las sucursales del grupo Comercial VH sustituyeron a los supermercados Maxim, La Canasta, supermercado Londres (Sumelon) de Reforma y Bulevar Hidalgo y el Súper Veracruz de Veracruz y Yáñez. Los servicios de la cadena comercial estaban dirigidos principalmente hacia el consumidor de recursos medios y altos.

Las tiendas VH empezaron a expandirse primero por Sonora y posteriormente se trasladaron a otras entidades. En Sinaloa su primer centro comercial se ubicó en Guasave en 1977, donde en virtud de que aún no había ingresado la cadena regional Ley, VH acaparó la preferencia del consumidor.

En la década de los ochenta, Comercial VH se transformó en el Grupo Corporativo Valenzuela Hermanos. Bajo la forma anterior, sus actividades económicas ya no fueron solo de Índole comercial, sino también inmobiliarias, de sociedades mercantiles y campos agrícolas. Esa década fue la del crecimiento de las actividades del corporativo, al grado que se puede afirmar que fue su época de oro.

En 1982 extienden sus actividades al ámbito de la salud, al crear la primera Farmacia VH, transformándose en la primera cadena minorista a nivel nacional, en contar con una farmacia integrada a un centro comercial.

De 1990 a 1992 la cadena de tiendas se integraba de 20 comercios minoristas y 12 farmacias VH. El siguiente año, 1993, el Grupo registró un importante acontecimiento, al adquirir 12 tiendas de su homologo Zarci (Zaragoza), localizadas en distintos municipios de Sonora y Sinaloa: Guaymas, Ciudad Obregón, Huatabampo, Navojoa y Agua Prieta de la primera entidad y Guasave, de la segunda. Además, en Guaymas, su primer centro de distribución para garantizar el abasto de toda la cadena.

Los nuevos planes de venta se establecen bajo el esquema de pequeñas tiendas de entre 1 000 y 1 700 metros de construcción o de punto de venta, donde se integran departamentos como panadería, tortillería, farmacia, perecederos, frutas, lácteos, abarrotes y perfumería.

De las tiendas VH, sólo 2 fueron centros comerciales y 3 superficies destinadas a supermercados, ello representaba un total de 33 tiendas VH de diferentes formatos ubicadas entre los estados de Sonora y Sinaloa.

En 1996, el aumento de unidades continuó con un nuevo concepto de tienda mediana de autoservicio, denominado Súper Val. Estrategia totalmente nueva en la dinámica del comercio hasta entonces practicado por el corporativo se caracteriza por ser establecimientos pequeños con artículos de muy rápida rotación como perecederos, alimentos básicos y mercancías en general.

De las unidades comerciales VH abiertas por primera vez en los noventa, sólo una se dirigió hacia la población de recursos económicos altos, segmento de población estratégico en las décadas anteriores por la cadena. Las 4 restantes se ubicaron en zonas de la ciudad de Hermosillo, rodeadas de colonias particularmente “populares”. Ante el abandono de la comunidad de ingresos medios y altos la cadena tuvo que cambiar sus estrategias de mercadeo y dirigirse a la población de recursos limitados, con establecimientos donde se comercializan mercancías de bajo poder adquisitivo, menor calidad y de muy rápida rotación como los alimentos perecederos y no perecederos.

Sin lugar a dudas, la década de los ochenta fue la de mayor progresión para la cadena de comercios VH. A pesar de su posición de dominio en el mercado sonorense durante casi 3 décadas, de los sesenta a los ochenta, no lo pudieron sostener con la llegada del gran comercio nacional e internacional en los noventa.

A inicios del siglo XXI Comercial VH, se encontraba en una etapa de recomposición y acoplamiento a las nuevas condiciones que marcaba el mercado estatal, bajo los lineamientos del gran comercio nacional, internacional y global.

En 2007 mantenía su presencia en las principales ciudades de Sonora y norte de Sinaloa. La organización VH llegó a contar en ese año con 23 tiendas VH y 32 Súper Val, haciendo un total de 55 unidades comerciales, así? como 2 centros de distribución y 100 farmacias VH, ubicadas en 17 localidades de Sonora y Sinaloa, con una generación de poco más de 5 000 empleos.

Comercial VH cerró sus puertas el año 2009 y fue comprado por Supermercados Santafé, propiedad de los inversionistas sinaloenses Ernesto Chavarría Salazar y Trígido Cañedo Urías, y los sonorenses Roberto y Sergio Mazón Rubio.

Súper del Sol

Fue una cadena de minimercados nacidos a mediados de los años setenta, propiedad del señor Ventura Sierra, que sobrevivió hasta inicios de los años ochenta.

Sus edificios eran de color amarillo con rayas verticales negras.

Almacenes Blanco

Nacidos en los años setenta en la ciudad de México propiedad del Estanislao “Tanis” Blanco, de ahí su nombre y tuvo su cúspide de los ochenta. Su lema era “Blanco abarata la vida.”

Tuvo una sucursal en Hermosillo en la esquina de Revolución y bulevar Eusebio Francisco Kino.

En 1992, Grupo Gigante de la ciudad de México adquirió los 56 almacenes de la cadena Blanco en el país y la sucursal de Hermosillo fue sustituida por una de la cadena sinaloense Súper Ley.

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MURAL DE TRADICIÓN SONORENSE

Como “El final de la jornada” bautizó Osman Valdez el mural que muestra a una mujer haciendo tortillas sobaqueras, el cual pintó sobre la calle California, de la colonia La Matanza.

https://www.elimparcial.com/sonora/hermosillo/Mural-de-tradicion-sonorense-20200209-0050.html

HERMOSILLO CUMPLE 320 AÑOS Y HA SOBREVIVIDO 4 FUERTES PANDEMIAS: CRONISTA

Hermosillo, Sonora.- A sus 320 años de fundación, Hermosillo ha sobrevivido a cuatro severas pandemias: la fiebre amarilla en 1883, la gripe española el 1918, la influenza en 2009-2010 y el actual coronavirus este 2020.

Ignacio Lagarda Lagarda, cronista municipal de la capital sonorense, explicó que si bien es cierto son muchos los fenómenos que se han registrado en Hermosillo, los cuatro anteriores son los más grandes y los que han ocasionado muertes en la ciudad.

La importancia de conocer estos eventos, dijo, radica en entender que así como una, dos o tres veces se ha logrado superar una situación difícil, también se logrará salir adelante después de la crisis sanitaria que azota a la entidad.

“Exactamente para eso sirve la historia, para entender y comprender qué fue lo que pasó antes, qué trajo como consecuencias

La primera consecuencia es que ya nada es igual, la forma de vida no es igual porque los grandes cataclismos y las guerras hacen que las cosas cambien; tanto los eventos provocados por la naturaleza como los ocasionados por el hombre”.

Agregó, “claro que el mundo cambia y, si somos observadores, en estos dos o tres meses han cambiado tanto las cosas que la misma gente tiene la enorme capacidad de adaptarse a las circunstancias”.

Hermosillo enfrenta la actual pandemia por COVID-19 como una de las 100 ciudades más importantes del país y del noroeste de México, también como una capital en la plenitud de su existencia, aseveró el cronista.

Sin embargo, señaló, también enfrenta nuevos retos y desafíos en temas como desarrollo vehicular, infraestructura verde, espacios públicos y suministro de agua potable, pues desde su fundación Hermosillo ha carecido de un sistema eficiente de consumo de este líquido.

ESTATUAS, MONUMENTOS, BUSTOS, ESCULTURAS Y ALTORELIEVES EN HERMOSILLO

Ignacio Lagarda Lagarda, Cronista Municipal de Hermosillo

Fotografías: Javier Yanajara Mora

Carlos Martínez Assad señala que “un monumento o una estatua nos habla mucho más del estilo artístico en el que fue creado. Nos habla sobre una identidad en formación, un contexto político en el cual se trataba de exaltar la cuestión patriótica, asimismo, revive la cuestión ideológica de una sociedad”. 1

Natalia Fernández, investigadora del Departamento de Escultura de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del País Vasco, concluye que el mobiliario y la escultura para la ciudad constituyen elementos esenciales, no sólo para aportar una imagen actualizada y funcional, sino también para que el espacio público sea significativo y referido a la comunidad, a través de un modo de comunicación y expresión que contiene valores y conceptos sociales y culturales. “Desde esa perspectiva”, declara, “su valoración puede dar lugar a su integración en el proyecto urbano como una parte consustancial”. 2

A lo largo del siglo XIX la construcción de monumentos se convirtió en una actividad continua de los nuevos estados nacionales, pues se veía a las esculturas conmemorativas como un instrumento clave para instaurar, y a la vez celebrar, a héroes y sucesos significativos del pasado de dichos estados.

En un estudio sobre el caso francés, Maurice Agulhon bautizó este fenómeno como “estatuomanía”, término que da cuenta de la actividad obsesiva de poner a la nación en imágenes y de erigirlas en espacios públicos con materiales durables y nobles, como el mármol y el bronce. 3

El término estatuomanía se usa para referirse al proceso de monumentalismo excesivo y de decorado urbano que se dio durante el porfiriato, a fin de incluir estatuas de héroes de sucesos históricos en todo el país. También para referirse a la etapa escultórica de la época finisecular en Europa y América, caracterizada por la consolidación de la burguesía, el triunfo de las repúblicas liberales y la segunda revolución industrial. 4

La propagación del nacionalismo en México se hizo presente por medio de la estatuomanía hacia 1888, mediante la cual se buscó reafirmar la identidad y unidad de los mexicanos, fomentando y cultivando la erección de estatuas.

1 Martínez Assad, Carlos. 2005. La patria en el Paseo de la Reforma. México: FCE.

2 El mobiliario urbano y las esculturas públicas, elementos determinantes del espacio común.

http://www.interempresas.net/Equipamiento_Municipal/Articulos/103386-El-mobiliario-urbano-y-las-esculturaspublicas-elementos-determinantes-del-espacio-comun.html

3 Gutiérrez C. Andrés Abraham. Abreviaturas del poder porfirista en el espacio urbano hermosillense. Región y sociedad vol.28 no.65 Hermosillo ene./abr. 2016. 4 Ibid.

En 1889, en Hermosillo, los gobernadores porfiristas de Sonora, Ramón Corral y Luis Emeterio Torres, se encargaron de darle seguimiento a tal convocatoria y eligieron como héroes a los caudillos Ignacio Pesqueira García y Jesús García Morales y colocaron sus estatuas en el palacio de gobierno, donde se encuentran en la actualidad.

Ambos personajes políticos habían participado en la guerra de reforma, en la intervención extranjera y el segundo imperio. El primero murió en 1886 y el segundo en 1883, por lo que estaba muy vigente el sentido de conmemorar su vida y obra.

Para la creación de las esculturas de los dos insignes sonorenses se recurrió a Henry Alciati, un escultor de origen franco-italiano nacido en Marsella, Francia, con residencia en México desde 1889, como maestro de la Escuela Nacional de Bellas Artes. En 1891 fue encargado por el gobierno mexicano para crear estatuas de héroes nacionales para el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México y en 1910 realizó la escultura del Ángel de la Independencia.

También se edificó una estatua en honor a Miguel Hidalgo, en el marco de los festejos del centenario de la Independencia en 1910, para lo que se formó el Comité de Suscripción Popular Pro-monumento del padre Miguel Hidalgo. Sin embargo, poco después el encargo lo asumiría la Comisión del Centenario.

La estatua de Hidalgo fue proyectada desde 1908 por el arquitecto italiano Aquiles Baldassi, un comerciante italiano e ilustre artista del mármol que también elaboró el plano de la fachada de la catedral metropolitana de Hermosillo.

El 15 de septiembre de 1910, en el marco de los festejos del centenario de la Independencia, se inauguró el jardín Hidalgo, ubicado en la calzada Centenario, frente al lado norte de la plaza Zaragoza. Al día siguiente, en un acto simbólico, fue colocada la primera piedra de lo que sería el monumento ya encargado a Baldassi, cuya base sería de mármol de Carrara, Italia, y la estatua de bronce.

El 1 de julio de 1914, la estatua de Hidalgo fue derribada por un rayo, no obstante de haber caído de la base por la fuerza de la descarga eléctrica, el monumento no sufrió daño de consideración alguno, solamente se le desprendió la nariz.

En 1923, la estatua de Hidalgo, previa reparación de la nariz por el ingeniero José Aguilar, propietario de la Fundición de Sonora, fue removida e instalada en la plaza Hidalgo por la calle Tampico (Obregón), entre Porfirio Díaz (Garmendia) y Yáñez, sobre un pedestal de mármol cercado de balaustres de fierro vaciado terminados en afiladas puntas, al tiempo que la orquesta de Alberto Anguiano tocaba la marcha Zacatecas.

A finales de los años cincuenta, la estatua fue removida a la Plaza 16 de septiembre, localizada por la calle Garmendia y Colima (Gastón Madrid), y en los años 2000 fue de nuevo reinstalada en la Plaza Hidalgo.

Las primeras tres estatuas en Hermosillo reforzaron el elemento histórico, haciéndolo público y resaltaron así a los héroes distinguidos de la época. Se trataba de preservar la memoria del pasado, medio para la gestación de la identidad nacional.

En 1937, al remodelarse el parque Madero, Ignacio Asúnsolo y Fermín Revueltas realizaron un trabajo escultórico sobre Jesús García Corona, consistente en una figura poliédrica de color blanco, al que la población llamó “El pan de azúcar”.

En 1940, a iniciativa del diputado constituyente Juan de Dios Bojórquez y apoyado por un grupo de hermosillenses, se erigió en el parque Madero un busto elaborado por Ignacio Asúnsolo, como justo homenaje al músico y compositor sonorense Rodolfo Campodónico.

En 1947, con motivo de la inauguración del cine-teatro Sonora, en su vestíbulo interior se instalaron dos estatuas vaciadas en yeso de las diosas romanas Minerva y Diana Cazadora, realizadas por el escultor Francisco Castillo Blanco. Ambas son hijas del Dios Júpiter y de Metis (la Prudencia), en el caso de Minerva, mientras que la madre de Diana es Latona, diosa de la noche.

La escultura de Minerva, la diosa Atenea en la mitología griega, además de ser considerada como diosa de la sabiduría y las artes, también es la patrona de las técnicas de la guerra y protectora de Roma, fue ataviada con yelmo, escudo y lanza.

La escultura de Diana, la diosa Artemisa en el mito griego, se presenta como amazona, con arco, carcaj y acompañada de un perro. Es la diosa de la caza y protectora de la naturaleza y la luna.

Años después de haber cerrado el Cine Sonora, fueron restauradas, luego fueron donadas a la Universidad de Sonora; hoy forman parte de su acervo cultural y se encuentran en su Sala de Historia del Museo Regional.

En 1951, se instaló un monumento a Benito Juárez en la esquina de los bulevares Rodríguez y Encinas, cuyo pedestal era un enorme monolito con asta bandera que llevaba un águila en alto relieve al centro.

En 1948, al cerrarse el hospital civil localizado en la esquina de Jesús García y Elías Calles, fue derribado y en su lugar fue construido un kínder en 1950 y frente a éste se instaló un monumento al globo terráqueo conocido como El Mundito, que hasta la fecha sigue en el mismo lugar, sin una simpática escalera a su alrededor.

A las 11:00 hrs. de la mañana del 6 de febrero de 1952, con el marco del coro universitario interpretando obras de Wolfgang Amadeus Mozart y Ludwig Van Beethoven, fue inaugurado, al interior del edificio del museo y biblioteca de la Universidad de Sonora, un monumento en honor del general Abelardo L. Rodríguez. El autor de la magna obra fue Ignacio Asúnsolo.

El 10 de mayo de 1955, en un portentoso evento ceremonial y ante la presencia de cientos de hermosillenses encabezados por el gobernador Ignacio Soto, fue inaugurado el hemiciclo a la madre en la plaza frente a la Universidad de Sonora (Hoy Emiliana de Zubeldía). El monumento, obra de Ignacio Asúnsolo, fue construido por el contratista Graciano Landeros Nuño, dirigido por los arquitectos Gustavo Aguilar y Felipe Ortega.

La placa contiene el pensamiento ganador de un concurso conmemorativo infantil: “Madre, eterno y sagrado amor.”

El acto fue amenizado por la Banda de Música de la Universidad de Sonora, que dirigió el Mayor Isauro E. Sánchez Pérez.

A finales de los años 50 se inauguró la Clínica del Noroeste en la esquina de Yucatán (Colosio) y Juárez, donde se le incluyeron unos alto relieves con imágenes de la medicina, de Francisco Castillo Blanco, que aún existen en sus paredes.

En junio de 1959, el gobernador de Sonora Ignacio Soto inauguró el primer kínder en Hermosillo ubicado en uno de los cruceros más importantes de la capital sonorense, Boulevard Rodríguez y las calles Jalisco y Rosales.

La guardería recibió el nombre de Caperucita Roja, en alusión al cuento infantil universal de Charles Perrault (París; 12 de enero de 1628 – ibídem; 16 de mayo de 1703), escritor francés, principalmente reconocido por haber dado forma literaria a cuentos clásicos infantiles como Piel de asno, Pulgarcito, Barba Azul, La Cenicienta, La bella durmiente, Caperucita Roja y El gato con botas.

En el patio del edificio se develó una escultura de la Caperucita Roja, del maestro Francisco Castillo Blanco, vaciada en cemento, composición en la que aparece la niña ataviada con su caperuza, cargando el cesto en el que lleva comida a su abuela; junto a ella, el lobo la rodea en plan de acecho. Desde el año 2012 el lugar se destinó para las nuevas instalaciones de Radio Universidad y la estatua continúa en su sitio original.

En 1960, el hemiciclo y el monumento a la madre fueron trasladados a una plaza con ese mismo nombre a la colonia Olivares.

En 1961, se instaló en el bulevar Rodríguez la estatua del presidente de México Abelardo L. Rodríguez, del escultor Julián Martínez Sotos.

En 1962 se instaló, en el bulevar Rodríguez, la estatua del presidente de México Adolfo de la Huerta Oriol, obra de Federico Canessi.

En 1963 se instaló, en el bulevar Rodríguez, la estatua del presidente de México Álvaro Obregón Salido, autoría de Julián Martínez Sotos.

En 1964 se instala la estatua ecuestre de Eusebio Francisco Kino, de la autoría de Julián Martínez Sotos, Moisés del Águila y Julio Barrera. Primero se colocó en el bulevar Kino y el periférico Norte, años después se reubicó kilómetros al norte por la carretera internacional No.15 a la altura del Tecnológico de Monterrey y en los años 2000 se reinstaló en el atrio de la catedral metropolitana.

En 1965 se instala la estatua ecuestre del explorador Juan Bautista de Anza, en la confluencia de los bulevares Rodríguez y Encinas y se retira de ese lugar la estatua de Benito Juárez, para reinstalarla en el jardín Juárez y e n el 2014 fue retirada e instalada en los jardines del centro de gobierno, en el paseo Río Sonora.

En 1965, en la confluencia de los bulevares Rodríguez y Morelos, se instala un busto del héroe de la Independencia José María Morelos y Pavón, elaborado por Julián Martínez Sotos.

En 1965 se erigió un monumento a los Niños Héroes de Chapultepec, consistente en una plaza en las calles Rosales y Oaxaca a un lado del museo y biblioteca de la UNISON.

El mismo 1965 se construyó la plaza de los Tres Pueblos, en homenaje a Suaqui, Tepupa y Batuc, que sucumbieron bajo las aguas de la presa “El Novillo” en 1962. La obra consiste en el frontispicio de la iglesia de Suaqui, traída pieza por pieza y reinstalada por el bulevar Vildósola, en Villa de Seris.

En 1967 se instala, en el parque Madero, exactamente en el lugar donde había nacido, la estatua de Jesús García Corona, realizada por Julián Martínez Sotos.

En 1967 se instaló, en el bulevar Rodríguez, la estatua del presidente de México Plutarco Elías Calles, del maestro Ignacio Asúnsolo.

Ese mismo año se instala, frente a las oficinas del DIF estatal, calles Matamoros y Aguascalientes, el monumento-fuente de los niños jugando, del yucateco Melesio Humberto Peraza y Ojeda. Fue cambiado a las oficinas de UNACARI, colonia Bugambilias y después a las mismas oficinas, en periférico oriente en La Sauceda.

En 1972, en la escuela primaria Club de Leones No. 5, se instala un busto de Benito Juárez García, donado por los miembros de dicho club en Hermosillo.

En 1979, el monumento a los Niños Héroes de Chapultepec es reubicado a las calles Gómez Farías y Justo Sierra y en su lugar se construye la plaza a los 100 años de Hermosillo como capital del estado, con un monumento de cien cilindros acomodados hacia arriba. Es de los arquitectos Salvador Hernández y Oscar Romo Salazar y el ingeniero Fermín Villalba.

Ese mismo año de 1979, el busto de Rodolfo Campodónico que estaba en el parque Madero, es reubicado a la esquina de las calles Serdán y Rosales, frente al edificio Banco de México.

También en 1979 se erige la estatua en honor al policía de tránsito Enrique Morales Alcántar “Moralitos”, autoría de José Balderrama Orduño, frente a la escuela Alberto Gutiérrez, por las calles Rosales y Sonora.

En 1981, en el marco de la IV Reunión de la República, se inaugura la estatua a Venustiano Carranza, de Luis Sanguino, localizada por el bulevar Vildósola frente a la Casa de la Cultura, en el vado del Río Sonora. Actualmente se encuentra en el parque Centenario de la colonia Hacienda de la flor.

RECUENTO

Al año 2018, existen en Hermosillo 115 obras, entre las cuales hay: 46 bustos, 35 estatuas, 22 monumentos, 7 esculturas y 5 altorrelieves.

Entre todas, están representados: animales, presidentes de la república, héroes, sacerdotes, poetas, ciudadanos, gobernadores del estado, maestros, caudillos yaquis, diosas romanas, astrónomo, barrio, beisbolista, benefactores, bolero, símbolo bombero, boticario, candidato a la presidencia de la república, científico, cápsula del tiempo, la ciudad, ciudadanos, club social, danzantes, comerciante, defensores de derechos humanos, escuela, explorador, fundadores, filósofos, profesores, líderes campesino y obrero, locutor, músico, personaje literario, policía, revolucionario, santos, la tierra, héroes, el juego infantil, la locomotora, la madre, músico, los niños, la patria, poetas, la medicina, los pueblos, las religiones, el reloj, un revolucionario, los sacerdotes y una santa.

Número de representaciones:

Dos veces: Jesús García Corona (Héroe de la humanidad), Benito Juárez García (Presidente de México).

Tres veces: Juan Navarrete y Guerrero (sacerdote y obispo de Hermosillo); Abelardo L. Rodríguez (Presidente de México, gobernador del estado y benefactor), Plutarco Elías Calles (Presidente de México, gobernador del estado), Álvaro Obregón Salido (Presidente de México), La madre (Símbolo universal), Los niños (Símbolo universal), La medicina (Símbolo universal), El reloj (Símbolo universal).

Dos veces: el Danzante del venado (símbolo sonorense), Eusebio Francisco Kino (Sacerdote jesuita), José María Mórelos y Pavón (Héroe de la Independencia), Luis Donaldo Colosio (Candidato a la presidencia de México), Sor Juana Inés de La Cruz (Poeta);

Una vez: Abigael Bojórquez, Adolfo De La Huerta Oriol, Agustina Rivas Nuñez, Aída Súllivan De Rodríguez, Alberto Einstein, Alberto Estrella Miranda, Alí Chumacero, Alonso Vidal Balbasto, Ángel Moroni, Antonio M. Rodríguez Arvizu, Antonio Sánchez Ibarra, Bolero, Borrego Cimarrón, Caballo, Caperucita Roja, Cápsula del tiempo, Carlos Quintero Arce, Centenario como capital, Club Rotario, Defensor de los derechos humanos, Diana cazadora, Edgar Morín, El Buen pastor, El Pensador, El Volantín, El vuelo del Fénix, Emiliana de Zubeldía, Emiliano Zapata, Enrique Morales Alcántar “Moralitos”, El maestro, Fausto Soto Silva, Francisco I. Madero, Fundadores, Gustavo Hodgers Rico, Héctor Espino, Herminio Ahumada Ortiz, Ignacio Pesqueira, Ignacio Soto, Ignacio Zaragoza, Jaime Salcido Lizárraga, Javier De León, Jesús García Morales, José Lafontaine, José María Leyva “Cajeme”, Josefa Ortiz de Domínguez, Juan Bautista De Anza, Juan Francisco Meza Galaviz, Juan Maldonado Waswechia “Tetabiate”, Juan Ruiz De Alarcón, Lázaro Cárdenas del Río, La Minerva, La locomotora, Mariano Hurtado, Matías Cazares, Miguel Hidalgo y Costilla, Monumento a mi barrio, El Mundito (Globo Terráqueo), Norberto Ortega, Nuestra patria victoriosa, Papelerito, Peces y gota de agua, Ramón Gil Samaniego, Raúl Plascencia Villanueva, Rodolfo Campodónico, Rostros desconocidos, Sagrada Familia, Salto de peces, Santa Rita de Casia, Sirena de bomberos, Toro, Tres Pueblos, Trinidad Sánchez Leyva, Venado, Venustiano Carranza.

Escultores:

Los artistas que han realizado algunas de las obras son: Arq. Héctor Jiménez, Alfredo Velarde González, Hugo Darío Ruiz Rosas, Ángel Cruz, Aquiles Baldassi, Arq. Fernando Landgrave, Arq. Salvador Hernández, Arq. Oscar Romo Salazar, Ing. Fermín Villalba, Balderrama Escultores, Marlon Balderrama Monge, Jay y Bárbara Brost, Ciro Sotelo Cruz, Ed Mell, Enrique Alciati, Federico Canessi, Francisco Castillo Blanco, Guadalupe Peñúñuri, Hugo Darío Ruiz Rosas, Ignacio Asúnsolo y Fermín Revueltas, José Balderrama Luque, José Balderrama Orduño, Julián Martínez Sotos, Moisés del Águila, Julio Barrera, Luis Sanguino, Melesio Humberto Peraza y Ojeda, Pedro Calles Encinas, Salvador Hernández, Oscar Romo Salazar, Fermín Villalobos y Víctor Gutiérrez.

Curiosidades:

En las oficinas de la Fundación esposos Rodríguez, hay un par de bustos pequeños de Abelardo L. Rodríguez y Aída Sullivan de Rodríguez, sus benefactores.

En la esquina de la tienda La Nueva Lagunilla en las calles Guerrero y Morelia, hay un busto de la señora Agustina Rivas Núñez, propietaria de la tienda, que sus familiares mandaron hacer y lo colocaron.

Dentro de una vitrina que se encuentra en el Instituto Tecnológico de Hermosillo hay una pequeña estatua del poeta, ensayista y editor nayarita Alí Chumacero, que le fue entregada al instituto durante el XXVIII Festival de Arte y Cultura de los institutos tecnológicos de México, celebrado en Tepic, Nayarit, el año 2008.

En el salón constitución del palacio de gobierno hay unos bustos de Álvaro Obregón Salido y Plutarco Elías Calles que nadie sabe de qué época son ni quién los hizo.

En el panteón Bethania hay un busto en la tumba del señor Antonio M. Rodríguez Arvizu.

En el panteón San Agustín de la calle Yáñez, hay un busto en la tumba de Ramón Gil Samaniego.

En la zona rural del municipio solo hay dos obras: Un busto de Eusebio Francisco Kino en la plaza principal de Bahía Kino Pueblo y una estatua del líder campesino Trinidad Sánchez Leyva en la plaza principal de Miguel Alemán.

A finales de los años 60, en la esquina de las calles Bavispe y Javier Mina se erigió un busto al poeta y periodista Facundo Bernal López “el Gato con cuello”, nacido el 16 de octubre de 1883 en el barrio Las Pilas de Hermosillo. Facundo estudió en el Colegio Sonora hasta el cuarto grado de primaria. En 1913 se exilia en Los Ángeles, California y en 1925 regresa a Mexicali, B.C, donde se instala hasta su muerte a los 79 años, ocurrida el 2 de enero de 1962. Es autor del poema al menudo que se exhibe en una de las paredes del mercado municipal de Hermosillo. En el lugar del busto se construyó una plazuela con un kínder con el nombre del poeta y su busto desapareció.

El busto de Jesús García Corona que por muchos años permaneció en la escuela de Artes y Oficios “Jesús García” localizada por la calle Rosales, fue reinstalado en el plantel del ICATSON en la esquina de Perimetral Oeste y Solidaridad.

En la sala de Historia del Museo Regional de la Universidad de Sonora se encuentran dos bustos pequeños de José María Leyva “Cajeme” y Juan Maldonado Waswechia “Tetabiate”; un monumento a la madre que por años estuvo colocado en el lobby del museo y biblioteca de la misma universidad y una réplica del rostro cuando recién falleció el obispo de Sonora Juan Navarrete y Guerrero.

En las oficinas del Archivo Histórico del Estado hay un busto de Josefa Ortiz De Domínguez.

En la Escuela Niños con Discapacidad, Olivares y Camelia, hay un busto del profesor Juan Francisco Meza Galaviz.

En la biblioteca del museo de la Universidad de Sonora hay dos bustos, uno de Juan Ruiz de Alarcón y otro de Sor Juana Inés de la Cruz.

La estatua al maestro, más bien a la maestra -porque representa a una mujer llevando a una niña y un niño de la mano que llevan un libro cada uno-, que estuvo en la Plaza Fátima en Reforma y Tamaulipas, ha desaparecido.

En las oficinas de la Comisión Estatal de Derechos Humanos del bulevar Luis Encinas y Solidaridad, hay un busto de Raúl Plasencia Villanueva, ex presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos que él mismo mandó hacer 32 y colocó en cada oficina estatal del país. Un exceso de egocentrismo.

En el frontispicio de la casa particular de la esquina de Yáñez y bulevar Luis Encinas, hay dos pequeños bustos de unos rostros desconocidos.

En el palacio de gobierno, a principios del siglo XX estuvieron colocados dos bustos de personajes de la historia que no se han podido reconocer.

En la Escuela de Artes y Oficios “Jesús García”, calle Rosales, a finales de los años sesenta, el ingeniero Mario Yeomans Martínez develó el busto de un personaje hasta ahora no reconocido.

La estatua de Benito Juárez que se colocó el año 2000 en el parque frente al poder judicial estatal, donde hoy es la Plaza Bicentenario, fue colocada en el jardín Juárez, y la que estaba en ese jardín, colocada en el Centro de gobierno.

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